Asociación Contra la Protitución Infantil y Juvenil - ¿Legalización de la Prostitución?
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¿Legalización de la Prostitución? PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Equipo Ámbar   
Saturday, 10 de October de 2009

 

Con respecto a la legalización de la explotación sexual, tenemos como parámetros la realidad de diversos países que han legalizado la prostitución analogándola a un trabajo convencional. Es el caso de Alemania y Holanda, por ejemplo.  Países que han legalizado la prostitución, y en donde la misma está inserta en el régimen común de la seguridad social, con todos los beneficios y deberes que ello comporta.  Sin embargo, esta legalización no ha terminado con la trata de personas  ni la misma  ha disminuido. Incluso en estos países el reclutamiento de personas se realiza a través de vías irregulares, y a significado un aumento de casos de prostitución adulta y también han aumentado las denuncias de prostitución infantil y adolescente. En definitiva, los beneficios que supondría la legalización, sólo se traducen en un aumento de las tributaciones percibidas por el estado, y por un considerable incremento de las ganancias para proxenetas y redes masivas de explotación y trata de mujeres y niños/as.

Dejando de lado el aspecto meramente económico, consideramos un deber  referirnos a las implicancias éticas que comporta el tráfico y explotación de mujeres. Según las Naciones Unidas la explotación de mujeres  es una forma moderna de esclavitud de seres humanos, por lo cual es claramente atentatoria contra la dignidad humana. Lamentablemente este planteamiento no a sido asumido por todos los gobiernos del mundo y la posturas partidarias de la regulación de esta actividad ganan terreno.

No podemos tampoco dejarnos caer en la trampa de la voluntariedad, pues la prostitución voluntaria solo la lleva a cabo el 5 por ciento de las prostitutas, el 95 restante sufre la explotación y mercantilización de su cuerpo. La ONU estima que hasta 4 millones de mujeres y menores son víctimas del tráfico sexual cada año.

El derecho a disponer de su propio cuerpo invocado por los partidarios de la prostitución procede de una lógica realmente extraña. ¿Dónde se dispone menos del propio cuerpo que en la prostitución? ¿Cómo no sentir la ironía de una lucha a favor del derecho a ser explotado?. Aquello que la ley no prohíbe no se convierte necesariamente en un derecho. Un derecho es siempre un paso adelante en la consecución de la dignidad humana, no en su negación.

Ámbar como entidad que lucha contra la explotación sexual, se adhiere a las otras ONG`S  que laboran en este sector y manifiesta un rechazo profundo a una ley  de legalización que solo favorece a aquellos que trafican con personas para sus fines de lucro personales y legitima la explotación y esclavitud de seres humanos.
 
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